Régimen de contratación de familiares en el ámbito farmaceútico

¿Autónomo colaborador o Régimen General?

Actualmente las recientes novedades legislativas en tema de regímenes de contratación respecto a familiares del titular del negocio han provocado la apertura de nuevas posibilidades de contratación, siendo un tema que a muchos compete e interesa, máxime en el ámbito farmacéutico.

A partir de la entrada en vigor de la Ley 6/2017, de 24 de octubre, de Reformas Urgentes del Trabajo Autónomo es posible contratar a un familiar a través del Régimen General de la Seguridad Social, ofreciéndose por tanto una nueva alternativa a la tradicional figura del autónomo colaborador que regía este tipo de contrataciones.

Hasta entonces Estatuto de los Trabajadores (artículo 1.3.e) excluía este tipo de relaciones del ámbito laboral al establecer en el citado artículo lo siguiente:

“Artículo 1.

  • Se excluyen del ámbito regulado por esta ley:

(…)

e) Los trabajos familiares, salvo que se demuestre la condición de asalariados de quienes los llevan a cabo. Se considerarán familiares, a estos efectos, siempre que convivan con el empresario, el cónyuge, los descendientes, ascendientes y demás parientes por consanguinidad o afinidad, hasta el segundo grado inclusive y, en su caso, por adopción.”

Así la única opción que hasta entonces existía para que los familiares que cumplen los requisitos establecidos en el artículo expuesto trabajasen en el negocio familiar era acogerse a la figura del autónomo colaborador, que puede definirse como un familiar del trabajador autónomo titular hasta el segundo grado de parentesco que convive y trabaja con él.

Por tanto, se encuadrarían bajo la citada figura del autónomo colaborador las personas que cumplan los siguientes requisitos:

  • Familiares del autónomo titular hasta segundo grado de parentesco, tanto por consanguinidad como por afinidad.
  • Su participación en el equipo de la farmacia deberá ser también estable.
  • Debe convivir en el mismo hogar o ser dependiente del autónomo titular del negocio.
    • No puede estar dado de alta en el Régimen General como trabajador por cuenta ajena.
    • Debe tener más de 16 años (edad legal para poder trabajar en España).

Quien cumplía dichos requisitos se consideraba autónomo colaborador debiendo cotizar como tal, sin que pudiese acceder al régimen general. Sin embargo, tras la Ley de Reformas Urgentes del Trabajo Autónomo se abre la puerta a dicho Régimen General, al recoger en su Disposición Adicional Séptima, titulada “Bonificación por la contratación de familiares del trabajador autónomo” lo siguiente:

  1. La contratación indefinida por parte del trabajador autónomo como trabajadores por cuenta ajena de su cónyuge, ascendientes, descendientes y demás parientes por consanguinidad o afinidad, hasta el segundo grado inclusive, dará derecho a una bonificación en la cuota empresarial por contingencias comunes del 100 por 100 durante un período de 12 meses.
  2. Para poder acogerse a esta bonificación será necesario que el trabajador autónomo no hubiera extinguido contratos de trabajo, bien por causas objetivas o por despidos disciplinarios que hayan sido declarados judicialmente improcedentes, bien por despidos colectivos que hayan sido declarados no ajustados a Derecho, en los doce meses anteriores a la celebración del contrato que da derecho a la bonificación prevista.
  3. El empleador deberá mantener el nivel de empleo en los seis meses posteriores a la celebración de los contratos que dan derecho a la citada bonificación. A efectos de examinar el nivel de empleo y su mantenimiento, no se tendrán en cuenta las extinciones de contratos de trabajo por causas objetivas o por despidos disciplinarios que no hayan sido declarados improcedentes, los despidos colectivos que no hayan sido declarados no ajustados a Derecho, así como las extinciones causadas por dimisión, muerte o incapacidad permanente total, absoluta o gran invalidez de los trabajadores o por la expiración del tiempo convenido o realización de la obra o servicio objeto del contrato, o por resolución durante el periodo de prueba.

4. (…)

Ahora bien, si el Estatuto de los Trabajadores actualmente vigente excluye este tipo de relaciones familiares del ámbito laboral, ¿cómo es posible que otra Ley igualmente vigente las reconozca?

Hemos de tener en cuenta lo dispuesto en la Disposición Adicional Décima de la citada Ley de Reformas Urgentes del Trabajo Autónomo que establece los siguientes requisitos para la contratación por cuenta ajena (en Régimen General), recogiendo que se puede realizar con carácter excepcional en estas dos situaciones:

«Los trabajadores autónomos podrán contratar, como trabajadores por cuenta ajena, a los hijos menores de 30 años, aunque convivan con ellos. En este caso, del ámbito de la acción protectora dispensada a los familiares contratados quedará excluida la cobertura por desempleo.

Se otorgará el mismo tratamiento a los hijos que, aun siendo mayores de 30 años, tengan especiales dificultades para su inserción laboral. A estos efectos, se considerará que existen dichas especiales dificultades cuando el trabajador esté incluido en alguno de los grupos siguientes:

  1. Personas con parálisis cerebral, personas con enfermedad mental o personas con discapacidad intelectual, con un grado de discapacidad reconocido igual o superior al 33 por ciento.
    1. Personas con discapacidad física o sensorial, con un grado de discapacidad reconocido igual o superior al 33 por ciento e inferior al 65 por ciento, siempre que causen alta por primera vez en el sistema de la Seguridad Social.
    1. Personas con discapacidad física o sensorial, con un grado de discapacidad

reconocido igual o superior al 65 por ciento.”

Así las cosas, del contraste de las citadas leyes se extraerían dos conclusiones:

  • Se puede contratar por cuenta ajena familiares hasta el segundo grado siempre que no convivan o dependan directamente del empresario.
  • Excepcionalmente la Ley 6/2017, de 24 de octubre, de Reformas Urgentes del Trabajo Autónomo permite la contratación por cuenta ajena, aun conviviendo con el empresario, de los hijos menores de 30 años o aun siendo mayores de los que tengan especiales dificultades para su inserción laboral.

Entonces, ¿qué pasa con el cónyuge u otros familiares hasta el segundo grado que conviven con el autónomo titular y que no cumplen los requisitos excepcionales de Disposición Adicional Décima de la Ley de Reformas Urgentes del Trabajo Autónomo?

El cónyuge se encuadra dentro de los familiares de segundo grado, pero evidentemente convive con el empresario titular. En principio su contratación por cuenta ajena chocaría con lo preceptuado en el expuesto artículo 1.3.e) del Estatuto de los Trabajadores, el cual lo excluye del régimen general al convivir con el empresario titular.

Sin embargo, la Ley de Reformas Urgentes del Trabajo Autónomo en su Disposición Adicional Séptima permite literalmente al autónomo la contratación por cuenta ajena de su cónyuge: “La contratación indefinida por parte del trabajador autónomo como trabajadores por cuenta ajena de su cónyuge…”.

Planteada así la cuestión la normativa entra en evidente contradicción ya que es muy raro (sino casi imposible) que los cónyuges no convivan o dependan del negocio…

Ante dicha dicotomía que aún queda por resolver de forma tajante, se ha elevado consulta a los Organismos Oficiales, en concreto al Servicio Público de Empleo Estatal, a fin de que aclaren esta cuestión obteniendo la siguiente respuesta:

«En principio y a tenor del contrato indefinido recogido en la Ley 6/2017, se permite la contratación del cónyuge bonificada durante 12 meses.

Es a veces la Tesorería quien suele poner reticencias a este tipo de contrataciones entre familiares que conviven, pero al ser el incentivo una bonificación (con cargo al presupuesto del SEPE) normalmente lo admiten.”

Igualmente se ha consultado a la Tesorería General de la Seguridad Social respecto al tema que tratamos en dos ocasiones con las siguientes respuestas:

  • Se puede contratar al cónyuge como trabajador por cuenta ajena, siempre y cuando este cumpla los requisitos de ser un trabajador asalariado, siendo fundamental para el caso referido que exista separación de bienes entre ambos cónyuges.

Para cualquier aclaración o ampliación a esta respuesta, deberá formular una nueva consulta a  través  del buzón de  la  página web, indicando el nº asignado a  la respuesta.”

  • “Se puede contratar al cónyuge, siempre que se pueda demostrar que cumple todas las características de un trabajador asalariado. Para cualquier aclaración o ampliación a esta respuesta, deberá formular una nueva consulta a  través  del buzón de  la  página web, indicando el nº asignado a  la respuesta.”

Dadas las respuestas obtenidas por los citados organismos concluimos que tras la Ley 6/2017, de 24 de octubre, de Reformas Urgentes del Trabajo Autónomo es posible la contratación del cónyuge o familiares hasta el segundo grado por cuenta ajena en el Régimen General pero siempre y cuando pueda demostrarse que se cumplen los requisitos obligatorios de un trabajador asalariado: contrato laboral, nómina, jornada laboral, salario, etc. existiendo por tanto, efectivamente, una nueva posibilidad en las formas de contratación de los citados familiares

Esperamos que le sirva de ayuda la información proporcionada, quedando a su entera disposición en caso de necesidad de un asesoramiento individualizado.